Casi entonces podría afirmar la dialéctica que expresa tu mente al imaginar.
Casi entonces, confabulo y exterioro mi animal musical que ha venido a tu tímpano conquistar.
Casi entonces he logrado multiplicar tu pensamiento en presencia, tus suspiros en abrazos e ignorar por completo tu abismal ausencia.
Casi entonces, imagino, compacto el impacto y dilato la expresión de ponerle un alto al contacto.
Casi Entonces, no concreto pero me acerco a un pensamiento en dualidad que solo está a unos segundos, casi y entonces, de expresarse por igual y alcanzar, entonces sí, el deseo medular de estar.
ANDRÉS MESA Z. oct11

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